sábado, 20 de diciembre de 2008

Referente a la espera...

Sé que aparecerás algún día. Sé que existes, no tienes rostro, pero tienes alma, un alma que busca su par. Esperarte es parte de vivir,  buscarte es un acto de azar. Remitirse a la prueba y al error es parte de este juego extraño en el que uno participa sin previas condiciones. Simplemente uno queda envuelto en esta serie de circunstancias. Ni bueno ni malo, ambas palabras se pueden usar conjuntamente. Aunque una depende directamente de la otra, viendo que de lo malo sale algo bueno y de lo bueno siempre termina saliendo algo malo. Es algo paradógico. Pero la vida es una paradoja, misma paradoja que nos dió origen y nos dará destino.    -sin concluir-

jueves, 18 de diciembre de 2008

Yira, Yira

Letra: Enrique S. Discépolo 

Música: Enrique S. Discépolo 
Año: 1930 

Cuando la suerte, que es grela, 
fallando y fallando 
te largue parao.... 
Cuando estés bien en la vía, 
sin rumbo, desesperao... 
Cuando no tengas ni fe, 
ni yerba de ayer 
secándose al sol.... 
Cuando rajés los tamangos 
buscando ese mango 
que te haga morfar... 
la indiferencia del mundo 
que es sordo y es mudo 
recién sentirás. 

Verás que todo es mentira, 
verás que nada es amor... 
que al mundo nada le importa 
Yira...Yira... 
Aunque te quiebre la vida, 
aunque te muerda un dolor, 
no esperes nunca una ayuda, 
ni una mano, ni un favor... 

Cuando estén secas las pilas 
de todos los timbres 
que vos apretás, 
buscando un pecho fraterno 
para morir abrazao... 
Cuando te dejen tirao 
después de cinchar, 
lo mismo que a mí... 
Cuando manyés que a tu lado 
se prueban la ropa 
que vas a dejar... 
¡Te acordarás de este otario 
que un día, cansado, 
se puso a ladrar!

lunes, 15 de diciembre de 2008

Día a día...

...despertamos, nos resignamos, pensamos en lo que se aproxima, la rutina salvaje de cada día nos acecha. Nos preparamos para sortear las dificultades y enfrentar nuestros fantasmas, cruzando el muro hacia la selva de ladrillo. Dejamos atrás la seguridad de nuestra madriguera. Nos encaminamos hacia la crudeza de la tragicomedia, la sensación agridulce de tener que interactuar con tanta mediocridad, tanta tristeza, tanto odio, tanta violencia, que no solo existe, sino persiste, se contagia, se materializa, nos desgarra por dentro y genera impulsos, aquellos impulsos que intentan corromper y potenciar nuestro ser oculto, provocando reacciones que van en contra de nuestro instinto y nuestras costumbres. Somos tentados, somos seducidos, somos marginados y aún mantenemos la pulcritud de llamar civilización a la barbarie, de hablar de paz en medio de la guerra, de hablar de espiritualidad mientras ocultamos nuestros verdaderos sentimientos de odio. Somos animales, somos depredadores, somos bestias con sed de ego, de poder, somos vanidosos, pero nos vestimos de ovejas y fabricamos personajes de los cuales somos cautivos. Los cuales nos llevan al éxito o a la perdición, a permanecer o a extinguirnos. Deseamos la salvación que probablemente no merecemos. ¿Deseamos que las cosas vayan bien, a qué precio? Sentimos que somos capaces de mejorar, sentimos que merecemos una oportunidad de redimirnos, algunos, realmente lo merecen, otros merecen arder. El poder no lo tenemos nosotros. El poder es algo que actúa y hace justicia por cuenta propia. Juzgando al que realmente lo merece. Seguiremos nuestro curso. Tal vez mejoraremos, tal vez nos hundiremos más. Lo seguro, y lo más aterrador, es que seremos testigos activos...solo es cuestión de tiempo.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Algo de Locura...

...que refresque el alma, dejarse llevar por nuestros sentimientos, por nuestros sueños e ilusiones y volar, olvidar la opresión del entorno. Olvidar que todo es como es y dejar que la realidad que se oculta detrás del espejo nos invada como un suspiro nostálgico. Liberarse de los pesados condicionamientos a los que somos sometidos. Nada de lo que parece, debe seguir siendolo. Solo ser, solo existir, ser parte de una circunstancia que no sea parte de lo cotidiano. Tratando de percibir la crudeza de los más mínimos detalles, sin sentirnos atacados, sin ser competidores, asumiendo que somos efímeros, efímeros, entre lo maravilloso que nos rodea. Calmemos la sed de control, con un manantial de sosiego, explorando los más profundos recovecos para encontrarnos con la tregua de nuestra deteriorada alma...

martes, 9 de diciembre de 2008

Para empezar...

Siempre hay que empezar por un principio, pero creo que es tarde para tomar esto como un principio, de alguna forma es como arrancar la historia por la mitad, omitiendo, editando parte de las vivencias y deshechando ciertas cosas que ya no vale la pena mensionar, ya que como digo, hay que caminar para adelante para no enredarse en el atrás, aunque probablemente aparezca mucho de mí pasado y mi presente, y por ende, sobre el futuro. Despuès de todo, nuestro mundo està en movimiento y nuestra mente està en permamente actividad, llendo, viniendo, permaneciendo, nosotros lo percibimos como momentos, sentimientos, cuando en realidad son trances que nos obligan a no perder el sentido de la realidad y de lo que nos pasa, nos hace mantener la guardia teniendo como paràmetros hechos del pasado olvidado y del presente reciente, no nos deja olvidar que estamos aquì para subsistir, y en base a la subsistencia, lograremos nuestros objetivos en una jungla dònde tristemente todos, pero todos, llegaremos al mismo desenlance, aunque vale aclarar que no serà de la misma forma, dado que cada un es un ùnico eslabòn en la cadena de la vida, pero a pesar de ser ùnicos, no debemos olvidar que somos eslabones, y nuestro comportamiento y nuestra subsistencia afecta al eslabòn que nos sigue pudiendo generar fortaleza, como pudiendo generar rupturas, pero tenemos la capacidad de regenerarnos y aferrarnos otros eslabones, teniendo de la misma forma la capacidad de construir o destruir cadenas. Por eso esto no es un principio es un momento aislado, en el que se han destruido muchas cadenas, pero hay muchas otras que esperan ser ensambladas...